lunes, 14 de abril de 2008

Medellín City?

Algunas ciudades colombianas, especialmente Medellín y Bogotá, desde hace unos 5 años, tienen, al menos en el papel, un plan llamado de "bilingüismo," en el caso específico de Medellín con la intención de favorecer la promoción de la ciudad como destino turístico y la expectativa creada a partir de las negociaciones para firmar un Tratado de "Libre Comercio" con los Estados Unidos de América. En 2008, las negociaciones están congeladas por el pulso entre los partidos demócrata y republicano y las elecciones para presidente de los EUA. Sin embargo, habría qué preguntarse qué relación hay entre estos planes de "bilingüismo" y un eventual TLC, por cuanto centros estadounidenses podrían competir con los centros locales para la enseñanza de idiomas; está por verse qué efectos tendrá esto sobre el gremio docente local del área de lengua inglesa. No obstante esto no está corroborado con el texto de la negociación y por lo pronto se queda en el plano de las conjeturas.

De entrada entonces, podemos decir que este plan privilegia la lengua y cultura inglesa como lengua extranjera, (segunda lengua dicen los políticos y la publicidad del plan) por encima de otras lenguas. Es un hecho que el inglés es la lingua franca en la actualidad, no sabemos en 30 años si será el mandarín. Cabe preguntarse qué alcance tiene este plan, empezando por la noción misma de "bilingüismo," en una ciudad como Medellín donde hay muy pocos hablantes nativos del inglés, quizá solo unos 2 mil o 3 mil.

Aparentemente estos planes no se han consultado ni concertado con las facultades o escuelas de idiomas de las universidades de la ciudad, especialmente con los grupos de investigación cuyas líneas de trabajo están relacionadas con el ámbito de la didáctica de las lenguas extranjeras, la terminología o lenguajes de especialidad (LSP), la traducción, la comunicación especializada multilingüe.

Para un país en vías de desarrollo como Colombia, es importante que desde la academia y luego desde el poder legislativo, se definan políticas y planes lingüísticos que den cuenta de la diversidad multicultural y multiétnica del país, no solo pensando en las grandes ciudades que reciben la inversión extranjera si no teniendo en cuenta a la población colombiana que tiene derecho a una educación integral que no sea copiada de modelos extranjeros del otro lado del océano. En ese sentido, solo hay un plan reciente del Servicio Nacional de Aprendizaje, para emplear a colombianos del Archipiélago de San Andrés y Providencia, hablantes nativos de su variedad de inglés caribeño, como instructores virtuales de inglés. (Este plan suscita la duda de que quizá busca intentar acallar las voces separatistas dentro del archipiélago, que no se identifican ni con la Colombia continental ni menos aún con la vecina Nicaragua, que a la fecha reclama ciertos derechos sobre la soberanía del espacio marítimo cercano a las islas).

Respecto al tema del bilingüismo, para iniciar, es importante que quiénes promueven el plan definan la noción de bilingüismo. Después, cabría preguntarse ¿por qué (solo) el inglés? ¿Cómo se llevará a cabo el programa? ¿Qué metodología se empleará?¿A cuánto plazo y con qué alcance y objetivos? ¿Qué competencia lingüística tienen los profesores de primaria y secundaria de las escuelas públicas? ¿Qué esfuerzos hay para integrar la universidad y la empresa privada en esos planes? ¿Qué cuantía de recursos públicos se invertirán? ¿Será solo un discurso para captar votos o un plan real sostenible en las próximas décadas?

Una posible razón, ya de otra índole, para promocionar el plan centrado en el inglés es por la injerencia de los Estados Unidos en Colombia y creciente influencia de la potencia del norte, al ser Colombia y especialmente Antioquia y Chocó la región que en la última década, algunos políticos han querido promocionar como "la mejor esquina de América", quizá por su ubicación geopolítica en la esquina noroeste de Suramérica, "cerca" al Oceano Pacífico y al Mar Caribe y por sus riquezas naturales. Aunque otra cosa es que la geografía montañosa y selvática y la infraestructura vial existente, son una barrera natural para unir físicamente a Sur y Centro América.

1 comentario:

catirestrepo dijo...

Gracias por tu comentario en mi sitio...

saludo desde Budapest...

 
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